La expedición de Ernest Henry Shackleton
Las aventuras siempre conllevan un mar de emociones, diversión, adrenalina, asombro, pero también riesgo y peligro.
¿Qué pensarías al leer un anuncio en el periódico como el siguiente?
“Se buscan hombres para un viaje peligroso. Sueldo bajo. Frío extremo. Largos meses de completa oscuridad. Peligro constante. No se asegura retorno con vida. Honor y reconocimiento en caso de éxito".
Anuncio publicado en la prensa en 1914
Quizá pienses ¿quién acudiría en busca de un trabajo como éste? ¿quién se atrevería a aventurarse con un salario pobre? ¿quién se atreve a navegar por las aguas heladas con la remota posibilidad de regresar vivo? y más aún… ¿quién ofrece este tipo de trabajo?
Pues bien, aunque este anuncio quizá no suene nada atractivo ahora, en 1914 varios marineros que en su momento se consideraban fuertes y valientes acudieron a ese llamado, entre ellos mi abuelo William, quien fue un gran marinero. Posiblemente ahora te preguntes ¿qué pasaba por sus mentes al acudir a ese llamado a la aventura?
Bueno, en este post quiero compartir acerca de lo que mi abuelo William nos ha contado muchas veces en las reuniones familiares, y que ahora comprendo con mayor sensibilidad después del viaje que hicimos mis compañeros y yo hacia el Archipiélago de Svalbard para conocer un poco más sobre el tema de la exploración de los Polos, ha sido una experiencia vivencial totalmente diferente, ver estos lugares cubiertos de agua y hielo es asombroso y pensar en cómo hubieron hombres que lucharon por llegar a estos lugares remotos, les contaré las anécdotas que tengo de mi abuelo William y cómo nos narraba su experiencia en sus viajes hacia la Antártida.
Era la Edad heroica de la exploración de la Antártida, y después de la hazaña de llegar al “punto más lejos del sur” en 1911, del reconocido y respetado Roald Amundsen, aún quedaban objetivos por cumplir, áreas por explorar y por ello muchos estábamos dispuestos a sacrificar ciertas comodidades para lograrlo a través de quién había hecho este anuncio, Ernest Henry Shackleton, él fue honesto en cuanto a lo que podíamos esperar de nuestra valerosa expedición.
Mi abuelo, siempre empezaba diciendo: “Les compartiré quién fue el capitán Shackleton y porque fue importante en mi vida como marinero”. Sir Shackleton nació en Irlanda el 15 de febrero de 1874, durante nuestra larga travesía hacia el Polo sur, nos contó muchas anécdotas sobre su vida, nos dijo que desde pequeño era un lector voraz y eso despertó su pasión por la aventura, también que en su etapa académica no aprendió mucha geografía en la escuela sino que estudiaba y analizaban la literatura de grandes poetas y escritores, a los 16 años dejó la escuela para unirse “al mar” en el velero Hoghton Tower en todo ese tiempo obtuvo experiencia en la navegación, conoció varias partes del mundo y a muchas personas aprendiendo a convivir con ellos, a través de todo eso fue adquiriendo experiencia y diversos puestos como oficial hasta llegar a capitán de barco.
Ernest Shackleton en 1909
En 1901, formó parte de la expedición antártica británica conocida como “Expedición Discovery” bajo el mando del teniente Robert Falcon Scott, tenían objetivos científicos y geográficos, además lograron la marca de los 82' 17' de latitud sur, sin embargo, el jefe se enfermó y lo regresaron a casa. Después de eso se casó con Emily Mary Dorman y tuvieron tres hijos.
Nos contó también de su expedición de 1907, en el barco ballenero "Nimrod" donde obtuvieron información importante sobre las regiones antárticas, además, él y tres de sus compañeros entre ellos el capitán Frank Wild descubrieron el glaciar Beardmore, ellos fueron los primeros en viajar a través de la gran meseta Antártica, querían descubrir el polo magnético austral, pero debido al agotamiento físico y la falta de alimentos, no pudieron llegar al Polo y se quedaron a tan sólo a 170 kilómetros (lat. 88º 23'), es decir, muy cerca, este logro le permitió ser nombrado Sir por el rey Eduardo VII y una Medalla de Oro concedido por la Royal Geographical Society.
El equipo del polo sur durante la expedición Nimrod
En 1909 se publicó información sobre este viaje teniendo como título “El corazón del Antártico”, recuerdo que el capitán Shackleton siempre relataba en su diario los de detalles de sus viajes. Algo que nos impresionó y que luego nos tocaría vivir también junto a él, es como a pesar de las condiciones adversas en las que se encontraron logró como líder, mantener alegre a su equipo y centrado, el Capitán Wild nos comentó que al regreso se enfermó y se quedaron sin provisiones, por lo que el Capitán le cedió su galleta, nos dijo: “Ni todo el dinero que haya sido acuñado podría haber comprado esa galleta y nunca olvidaré ese sacrificio”.
Hasta este punto, pueden ver algunas características del Sir Shackleton, sobre su liderazgo innato, fortaleza y actitud de servicio hacia su equipo. Pero la experiencia más difícil y a la vez, asombrosa que se conoce del Sir Shackleton es la que vivimos con él durante la Expedición Imperial Trasantártica de 1914 a 1917, como marinero, puedo decirles que fue una experiencia de supervivencia increíble, no imaginé que ocurriera así.
Mapa de los viajes realizados en la
Expedición Imperial Transantártica
El objetivo que teníamos en esta expedición era cruzar el continente antártico de punta a punta atravesando el polo. Preparamos 2 barcos: el Endurance que significa “resistencia” transportaba el equipo principal hasta el mar de Weddell, y el Aurora, para el equipo de apoyo por el otro extremo de la Antártida. Fue para esta expedición que Shacklenton publicó en el periódico la convocatoria para hombres valientes que quisiéramos emprender este viaje, lo increíble hasta para mí fue que se presentaron 5,000 solicitudes, él nos seleccionó de una manera interesante ya que se fijaba en nuestras habilidades técnicas para la expedición, pero también en otro tipo de cualidades, en mi caso, me dijo que tenía una actitud alegre, empática y hasta un poco cómica, por sus habilidades como líder él sabía lo que necesitaba en su equipo y por ello fue muy observador en cada uno.
Equipo que formó parte de la
Expedición Imperial Trasantártica
Pues bien, zarpamos desde las islas Georgia del Sur el 5 de diciembre de 1914, en nuestro barco iba el capitán Frank Wild como segundo al mando del Endurance y el fotógrafo Frank Hurley. Después de algunos días sospechamos que algo andaba mal, pues el hielo se alzó varios metros mientras más nos adentrábamos al mar hasta que nos quedamos sobre una banquisa de hielo, sin poder movernos, nos refugiábamos en el barco hasta que el Capitán Shackleton tomó en febrero la decisión de que abandonáramos el barco y preparar una estación invernal. Unos meses después tanto el Aurora como el Endurance sufrieron percances. El Endurance no soportó las rupturas de los hielos y los cambios en el mar helado y se fue deteriorando, tuvimos que sacar los equipos y provisiones, finalmente en octubre, se hundió.
El barco "Endurance" hundiéndose en el mar de Weddell.
Flotamos sobre dos banquisas de hielo durante 2 meses esperando alcanzar la isla Paulet en donde teníamos suministros, estuvimos cerca pero no pudimos llegar, una de las banquisas se partió y el "Jefe" decidió que nos embarcáramos en botes salvavidas y después de 5 días llegamos a la Isla Elefante, habían transcurridos más de un año desde que habíamos pisado tierra firme. Sinceramente, hubo momentos en los que pensé que moriríamos congelados, pero el Capitán Shackleton siempre nos alentaba, era tranquilo, reflexivo, analítico, optimista, protector, siempre trabajando en equipo, incluso, recuerdo cuando vi que le dio sus guantes al fotógrafo Hurley, pero a cambio, los dedos de él se le congelaron.
Parte del equipo de la Expedición llegando a la Isla Elefante
La isla Elefante no era un lugar habitable, estábamos alejados de las rutas marítimas y entonces…el capitán Shackleton decidió viajar casi 1300 km en bote hasta la estación ballenera en las islas Georgias con la finalidad de conseguir ayuda y rescatarnos. Equiparon el bote James Caird y escogió estratégicamente a 5 hombres para que vayan con él, yo fui uno de los que nos quedamos en la base en la isla, antes de irse dijo que hagamos lo posible por sobrevivir, que lucháramos, resistiéramos, que regresaría por nosotros, ahora el objetivo de la expedición era: resistir hasta su regreso para ser rescatados.
Después de casi un mes de estar navegando en los botes, visualizaron los acantilados de Georgia del Sur, pero los fuertes vientos les impidieron acercarse o podían morir estrellados en las rocas, el Capitán decidió cruzar la isla por tierra, dejó 2 hombres en la isla y él y dos más atravesaron la isla mientras nosotros en la base, tratábamos de cuidar las provisiones que teníamos, nos alimentábamos con pingüinos, y manteníamos una rutina de actividades y juegos de fútbol, lo lamentable es que algunos de nuestros perros fallecieron.
Construcción del campamento con los botes del Endurance.
El rescate en realidad consistió en tres partes:
1) Cuando el Capitán llegó, envió un bote para rescatar primero a los hombres dejados en la costa sur.
2) El segundo consistió en rescatarnos a nosotros en la Isla Elefante. Lo intentó 3 veces, pero fue imposible por el hielo, hasta que el gobierno chileno le ayudó y destinó el barco Yelcho, comandada por Luis Pardo Villalón y un barco ballanero, que llegaron el 30 de agosto de 1916 a rescatarnos a los 22 que estábamos ahí. Pasaba el tiempo y por momentos pensábamos que él no volvería, y nos hacíamos preguntas ¿y si nunca más volvemos? ¿y si no sobrevivimos a esto? Sabíamos que esa era una posibilidad, pero un día de repente escuchamos el aviso “¡barco a la vista, barco a la vista!” todos salimos a ver…era Sir Shackleton en el horizonte que se aproximaba hacia nosotros, sentimos que el corazón se nos saldría de alegría ¡no podíamos creerlo!.
3) El tercer rescate era para ir por los hombres del equipo del mar de Ross, que se quedaron atrapados en el cabo Evans en el estrecho de McMurdo después de que los amarres del Aurora se arrancaron por las tormentas.
Regreso de Shackleton a la isla Elefante para el rescate
de su tripulación, el 30 de agosto de 1916.
En los años siguientes Sir Shackleton impartió conferencias y publicó su relato de la Expedición Endurance, titulado South, pero ya tenía problemas cardiacos después se preparó para su última expedición polar en un barco ballenero al que denominó “Quest”, para ir inicialmente al área inexplorada del mar de Beaufort en el Ártico, pero luego cambiaron el rumbo y se fueron a la Antártida en un proyecto que definió como “una expedición oceanográfica y subantártica” que llamaron Expedición Shackleton-Rowett. Este barco zarpó en 1921, pero cuando llegó a Brasil el Capitán Shackleton sufrió un ataque al corazón, él no quiso recibir atención médica, no le gustaba, siempre se mantenía fuerte pero en enero de 1922 volvió a tener otro ataque en el barco y falleció, a petición de su esposa, lo enterraron en Georgia del Sur. Este viaje del Quest es importante históricamente por que fue el último de la llamada Edad heroica de la exploración de la Antártida, después comenzó la llamada "Edad Mecánica".
Mi abuelo decía que su amigo Macklin escribió en su diario: “Pienso que esto es como fue el propio "Jefe" (Shackleton) solo en una isla lejos de la civilización, rodeado de mares tormentosos y tempestuosos y muy cerca de una de sus grandes hazañas”.
Tumba de Ernest Shackleton en el Cementerio de Grytviken,
Isla San Pedro en las Georgias del Sur
Siento nostalgia al narrar estas historias, al estar en ambientes fríos, rodeada de las montañas de hielo no puedo imaginarse cómo debieron sentirse ahí atrapados por mucho tiempo, sin saber si regresarían a casa o no, pero Ernest Shackleton nunca abandonó a su gente, y como dice mi abuelo, podían confiar que él haría lo posible porque su equipo, aunque esa expedición no logró su objetivo principal si logró aportar no solo descubrimientos sobre el ambiente de esos lugares sino que ahora se toma como un modelo de liderazgo, tranquilo, optimista, reflexivo.
Les comparto que a lo largo de la historia se han escrito libros y publicaciones sobre sus hazañas y expediciones, incluso en el prefacio del libro The Worst Journey in the World (El peor viaje del mundo) Apsley Cherry-Garrard, uno de los miembros del equipo de Scott en la Expedición Terra Nova, escribe:
“Para una organización científica y geográfica conjunta dame a Scott, para un viaje invernal, Wilson, para una carrera al Polo y nada más, Amundsen, y si estoy en un maldito agujero y quiero salir, dame todo el rato a Shackleton”.
También se han elaborado esculturas, bustos, y se construyó el Centro-Museo de la Herencia de Athy, donde anualmente celebran su memoria y la Edad heroica de la Exploración polar, pueden conocerlo aquí.
El Centro-Museo de la Herencia de Athy en Irlanda
Con el propósito de que puedan conocer más sobre la vida de Ernest Shackleton y su expedición, les comparto también el documental The Endurance: Atrapados en el hielo. Shackleton - Documental.
También pueden visualizar imágenes sobre estas travesías puedan ver la siguiente galería.
Es importante mencionar que en las universidades se ofrecen cursos y programas de educación, por ejemplo en Boston se creó la ”Shackleton School” con el lema “El viaje lo es todo” y es citado como un modelo de líder por la Armada de los Estados Unidos.
Para que conozcan algunas de las estrategias más reconocidas del liderazgo del Sir Ernest Shackleton, elaboré este vídeo que presento a continuación:










Todo un líder inspirador este intrépido viajero, gracias por el recorrido
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